Cuidado de la Piedra Sinterizada
Por qué no hace falta sellado, cómo se retiran el café, el vino y el yodo, qué exige atención de verdad durante el uso y qué se puede dejar de temer por completo.
La respuesta corta: limpieza normal, sin sellado y sin productos especiales. A continuación, por qué es así y dónde sí hace falta atención.
No necesita sellado

El sellado existe para cerrar poros. Con una absorción de agua del 0,02 % no hay nada que cerrar. Eso distingue al material de la piedra natural, donde el sellado se renueva cada uno a tres años, y supone un coste de mantenimiento nulo durante toda la vida útil.
Manchas

La resistencia a las manchas es Class 5 según EN ISO 10545-14, la clase más alta. El café, el vino y el yodo no penetran en la estructura y se retiran con agua caliente. Para suciedad persistente basta un limpiador doméstico corriente; la química agresiva no hace falta, aunque tampoco causaría daño, porque el material es químicamente inerte.
Limpieza diaria

Agua o detergente neutro. En superficies mate, cepillo de dureza media para la suciedad incrustada. En polished, paño suave: las marcas y los cercos se ven más sobre un acabado espejo.
Lo que sí exige atención

Las juntas. El cuerpo de la placa es inerte, pero la lechada y el sellador son elementos consumibles del sistema. Con lechada epoxídica la cuestión queda prácticamente resuelta; la lechada cementosa no se emplea en gran formato.
El impacto puntual en el canto. Una resistencia a flexión de 55 MPa no protege frente a un golpe concentrado en una esquina. Un bisel de 2 mm ejecutado durante el montaje reduce el riesgo casi a cero.
Los abrasivos. Solo un material más duro dejará una raya en una superficie mate. El riesgo real es la arena que entra de la calle, y por eso las zonas de acceso justifican un sistema de felpudo técnico.
Lo que se puede dejar de temer
Las cazuelas calientes, porque el rango de servicio llega a +300 °C. Los rayos UV, porque no hay decoloración y el color se mantiene estable. Las heladas y los ciclos de hielo y deshielo, porque no hay agua dentro de la placa. El moho, porque no hay ni medio nutritivo ni humedad en los poros.
Lo que exige atención son las juntas, no el cuerpo de la placa. Todo lo que atañe al material en sí se reduce a un paño y agua caliente.